Huella de carbono: aprenda qué es y cómo calcular la suya
Tudo que você compra ou possui – seja uma roupa, um carro, ou até mesmo seu próprio lixo – tem uma pegada de carbono
Por Paloma Dottori, para la Cobertura Colaborativa NINJA en la COP26
Una de las cosas más decepcionantes sobre el cambio climático es el hecho de que les investigadores durante años han estado alarmades por el aumento de la temperatura y, por lo tanto, las acciones anteriores podrían haber evitado que la situación empeorara tanto. Ahora solo le queda a la humanidad, en su conjunto, desarrollar acciones, individuales y colectivas, para limitar el aumento de la temperatura a niveles relativamente seguros, que serían de 1,5°C en las próximas dos décadas. Y por supuesto, cobrar a sus gobernantes.
A partir de este domingo (31/11), les líderes de los países se reunirán hasta el 12 de noviembre, para pensar objetivos ambiciosos y desarrollar acciones prácticas de inmediato. Es importante que prestemos atención a lo que allí se define, porque lo que está en juego es el futuro del planeta y de las próximas generaciones. Te estarás preguntando, ¿es tan serio como lo anuncian les especialistas?
Sí! Es que las emisiones de carbono «alimentan» el cambio climático y los eventos climáticos extremos crecen. Esto se debe a que las emisiones de carbono aumentan las temperaturas globales al retener la energía solar en la atmósfera, generando graves consecuencias para las personas y nuestro medio ambiente. Estas emisiones de gases de efecto invernadero contribuyen al aumento de las temperaturas mundiales, ya que retienen la energía solar en la atmósfera. Esto provoca que el suministro de agua y todos los patrones climáticos y, cambiando las estaciones, interrumpan el crecimiento de los cultivos alimentarios, provocando desastres climáticos y el aumento del nivel del mar, manifestaciones ya muy notables.
Estos gases son emitidos a la atmósfera durante el ciclo de vida de un producto, de procesos o servicios, por personas, empresas y gobiernos. Algunas de las actividades son la deforestación, la quema de combustibles fósiles y la producción de cemento, entre otras.
Ahí es donde entra la huella de carbono. Algo así como el rastro que dejamos en el medio ambiente. La huella de carbono estima el impacto de las actividades en términos de biocapacidad de la Tierra. Es decir, mide la cantidad necesaria de carbono para producir los recursos que una persona, país o actividad económica consume para absorber los residuos que genera, considerando la tecnología, gestión y comercialización de bienes de consumo. A través de la huella de carbono podemos identificar las principales fuentes de emisiones en las cadenas de suministro de un producto, empresas, eventos o incluso un país.
Los resultados de la huella y biocapacidad del país son calculados anualmente por la Global Footprint Network (Red Global de la Huella Ecológica), y los datos se transmiten en colaboración con gobiernos, lo que sirve para mejorar los datos y la metodología utilizada para las evaluaciones nacionales de la Huella Ecológica. El objetivo es que de esta manera, cuando se difunde la información, les interesades tomen decisiones para que generar acciones para reducir las emisiones.
Si quieres calcular tu huella de carbono, haga clic aquí. La prueba evalúa su consumo y presenta el resultado, comparándolo con el promedio global.
¿Por qué es importante conocer mi huella de carbono?
Bueno, todo lo que compramos o posuimos, ya sea una ropa, un automóvil, una casa, una fruta e incluso nuestra propia basura, tiene una huella de carbono.
¿Está la Tierra sobrecargada por nuestras huellas de carbono?
¿Conoces aquella historia sobre el grano de arena? Somos un grano de arena en todo esto, mientras que hay personas que son un camión entero. Pero nosotres también podemos cambiar nuestros comportamientos. Tenemos que estar atentes a lo que producimos y consumimos y así reducir nuestra huella.
Hay muchas cosas que podemos hacer: utilizar menos el auto, optar por productos sostenibles, comer menos carne…Si contribuimos, podemos mitigar la sobrecarga de la Tierra. El planeta no tiene suficiente biocapacidad para neutralizar todo el dióxido de carbono de los combustibles fósiles y satisfacer a todas nuestras demandas.
Es necesario adoptar e implementar las medidas necesarias para reducir al máximo nuestra huella de carbono si queremos tener un futuro sostenible, incluso sabiendo que son las empresas y las mayores potencias económicas del mundo las que más generan y son responsables de las emisiones debido a sus actividades.
Brasil ocupa el sexto lugar en este ranking, con el 3,2% del total mundial, según la encuesta publicada por SEEG (Sistema de Estimaciones de Emisiones y Absorciones de Gases de Efecto Invernadero).
La @MidiaNinja y la @CasaNinjaAmazonia realizan la cobertura especial de la COP26. Sigan la etiqueta #ninjanacop en las redes!
Traducción: Urgas Traductoras