Por Jéssica Albuquerque, para la Cobertura NINJA en la COP26

El año 2020 fue trágico para los pueblos de Brasil. Un informe del Consejo Indigenista Misionero (CIMI) revela números tristes. Mientras les indígenas trataban de protegerse de la Covid-19, los invasores avanzaban sobre sus territorios. Las leyes amenazantes en curso, como la PL 191 que prevé la exploración minera en tierras indígenas y la paralización de las demarcaciones, han generado una atmósfera de tensión y miedo.

Según el CIMI, estas medidas influyeron directamente en el aumento de los casos de «conflictos sobre derechos territoriales», que se duplicaron con respecto al año anterior. Fueron 96 casos de este tipo en 2020, un 174% más que los 35 identificados en 2019.

También llama la atención el considerable aumento de los asesinatos de indígenas en Brasil. En 2020, 182 indígenas fueron asesinados –  un 61% superior al registrado en 2019, cuando se contabilizaron 113 asesinatos.

«Las provincias con el mayor número de asesinatos de indígenas en 2020, según datos obtenidos de la Secretaría Especial de Salud Indígena (Sesai) y las secretarías estatales de salud, fueron Roraima (66), Amazonas (41) y Mato Grosso do Sul (34). Desafortunadamente, los datos proporcionados por Sesai y por las provincias no presentan información detallada sobre las víctimas o las circunstancias de estos asesinatos, lo que hace imposible un análisis profundo», dice un extracto del informe de divulgación de los datos.

«Un resumen de este escenario desolador puede ser indicado por el hecho de que, aunque no todos los tipos de violencia mostraron un aumento en comparación con 2019, el cálculo general de las categorías ‘violencia contra la persona’ y ‘violencia contra el patrimonio indígena’, en 2020, fue el más alto en los últimos cinco años. En el mismo período, los casos de ‘violencia por omisión del poder público’ registrados en 2020 solo fueron inferiores a los de 2019, el primer año del gobierno de Bolsonaro», señala el CIMI.

La investigación identificó que«invasiones de territorios indígenas protegidos, explotación ilegal de recursos y daños a la propiedad» aumentaron, en comparación con el número ya alarmante que se había registrado en el primer año del gobierno de Bolsonaro.

Fueron 263 casos de este tipo registrados en 2020 – un aumento en comparación con 2019, cuando se contabilizaron 256 casos, y un aumento del 137% en comparación con 2018, cuando se habían identificado 111 casos. Este fue el quinto aumento consecutivo registrado en casos del tipo, que en 2020 alcanzaron al menos 201 tierras indígenas, de 145 pueblos, en 19 provincias.

Pandemia

En este sesgo, siendo les indígenas uno de los pueblos reconocidos como grupos de gran vulnerabilidad, comenzaron a sufrir ataques con mayor intensidad durante el período de aislamiento social. Ese desprecio es una realidad que enfrentan los pueblos indígenas en la lucha por el derecho al territorio y la perpetuación de su cultura. Sin embargo, con respecto a la protección de los pueblos, expuestos en medio de un sistema defectuoso e inconsistente, la pandemia agravó las invasiones territoriales.

Esto también es consecuencia de la falta de supervisión en los territorios indígenas. El gobierno federal había reducido los costos por considerar una inversión innecesaria. Debido a este déficit, muchas áreas que eran monitoreadas se vieron afectadas por la retirada de estos agentes.

El informe identificó que los invasores, en general, son madereros, mineros, cazadores y pescadores ilegales, hacendados y ‘grileiros’, que invaden tierras indígenas para apoderarse ilegalmente de madera, devastar ríos enteros en busca de oro y otros minerales, además de deforestar y quemar grandes áreas para cubrir los pastos.

En el momento cúspide de la proliferación del virus, estas invasiones también contribuyeron al aumento del número de casos de Covid-19 dentro de los territorios indígenas, donde mientras respetaban los protocolos de distanciamiento social, luchaban directamente por sus derechos.

Ahora, les representantes de los pueblos indígenas ven en la ocasión de la Conferencia Mundial sobre el Clima, COP26, otra oportunidad para advertir al mundo sobre las amenazas constantes contra el futuro de las próximas generaciones. Con la delegación más grande del mundo, más de 40 personas, les guardianes del bosque que están en Glasglow llevan un grito de alerta desde los territorios a las lideresas y líderes de los países, dado el riesgo de genocidio y ecocidio.

La @MidiaNinja y la @CasaNinjaAmazonia realizan la cobertura especial de la COP26. Sigan las etiquetas #COP26Glasgow #COP26 #CrisisClimática #JusticiaClimática  #COPCOLLAB26 en las redes!

Traducción por: Urgas Traductoras